Beneficiadora Santa Eduviges
El café más que una bebida, una forma de vida...
En el año de 1929, año de la Gran Depresión, todo comerciante ve disminuidas sus ventas. Don Clarindo Vargas, un pequeño comerciante costarricense de San Isidro de Sabanilla, cantón Central de Alajuela, decide vender su pequeña pulpería, establecimiento comercial de abarrotes común en los pequeños pueblos, previendo el desastre comercial que se avecindaba. Luego de vender la pulpería, adquiere una pequeña lechería en Fraijanes de Alajuela.
Veinte años después, la cambiaría por cuatro manzanas de café en El Rodeo de San Isidro de Alajuela, y sin saber nada sobre el cultivo de café, empieza una gran tradición, el cultivo de nuestro preciado café.
Pasaron treinta años para que pudiera ver los frutos. En el año de 1959, su hijo funda Beneficiadora Santa Eduviges, quien, con el apoyo de sus seis hijos y nietos, al frente de 200 empleados fijos y 3.000 temporales en época de cosecha, trabajan en un área de unas 2.000 manzanas de café sembrado, equivalente a 1.600 hectáreas de terreno.
Santa Eduviges, su nombre comercial, nace por la gran devoción de la familia Vargas hacia santa Eduviges, la santa que provee casa y alimento a las familias que no lo tienen. Su logotipo representa la "V", letra capital de su apellido, formada por las dos hojas de café que acogen el corazón de una tradición familiar: el grano de oro.
Actualmente, se desarrolla en las áreas de producción, recolección, beneficiado, tostado, exportación, investigación, proyección, turismo y otros, las cuales son las encargadas de mantener y mejorar la calidad del café. El principal objetivo de la empresa es la producción de café de la más alta calidad, en función del equilibrio entre el suelo y el medio ambiente.
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